29 de diciembre de 2016

TE AMO  
Y te voy a amar más que a nada en toda mi eternidad. Si llegaste a mi vida en el momento que más te necesitaba, no me quedan dudas que sos la cura para todo lo que no pude encontrar respuestas ni alivio en estos años.
Sos mi bendición.

Estoy esperándote, hijo. Mientras juro que te voy a proteger de todo mal, como vos me proteges a mí...


28 de octubre de 2015

¿Con quién hablar cuando no hay nadie? 
Si esta noche no puedo dormir...


A seguir aguantando.

16 de octubre de 2015

Las grietas nunca dan revancha

Acá estamos, vos y yo de nuevo. Te extrañaba, aunque hubiese preferido no volver a recurrir a este medio. No es que no me guste escribirte, lo que no me agrada es el motivo (nunca me agrada). Pero siempre se vuelve, y justamente esa es la razón de estas líneas.
Escribo con angustia y con un nudo en la garganta que amenaza con transformarse en lágrimas apenas se aleje la última persona cercana. Una angustia parecida a la de hace 5 años, ¿te acordas? Porque para mí ya es imposible olvidarlo.
No se cómo llamarlo, no se si es el karma, el destino, la vida, o yo que siempre estoy volviendo a lo mismo. Parece armado, no aprendo. Estoy bien y necesito autodestruirme, salar las heridas. Siento que ya estoy marcada de por vida y tengo que aprender a seguir con esto. No sirvo para estar realmente feliz, cuando encuentro algo o alguien que lo logra, lo arruino. Y así me va también.
Hace 5 años, debido a circunstancias que ya conoces, me encontré con otra versión de mi. Esta parte de mi, frustrante pero a la vez necesaria, nunca más se fue. Aparecio para cuidarme del afuera y, aunque no quiera, convive conmigo. Estos últimos años, esa versión estuvo agazapada, sentía que ya no la necesitaba, tenía quien me cuidara por ella. Pero hoy vuelve.
Vos sabes lo mucho que odio vivir a la defensiva, y sabes también que no me sale ser de otra forma. No quiero chocarme contra la pared tan duramente, así duele menos. Como si el "yo sabía que esto iba a pasar" me salvara de sufrir... Pero no quiero transitar otra vez este camino, no quiero sumar más grietas a las de aquella vez. No estoy dispuesta a pasar por esto de nuevo, no, nunca más.
Ahora ¿Cómo asegurarme de eso? ¿Cómo aprender a confiar cuando hay tanto en contra? Cuando esta en juego tu corazón y tu mente te tira un ALERTA todo el tiempo... Creeme, es difícil de verdad.
Decime cómo hacer para creer en alguien, para volver a sentir esa seguridad.
Sinceramente no se si volví a 0 o arranqué en - 10, pero a partir de ahora quiero avanzar, sea como sea. Esta vuelta estoy más fuerte y más pilla para enfrentar lo que sea (o eso creo). Basta de toda esta mierda, de una buena vez por todas.

No quiero más engaños
No quiero daños nunca más

24 de julio de 2014

Al mal tiempo, no siempre la buena cara

Otra vez estamos solos, vos y yo. Soy algo egoísta, lo reconozco, solo recurro a vos cuando estoy más cerca del subsuelo que de tocar el cielo con las manos, pero es porque te necesito (y más de una vez lo demostré). 
Siempre pensé que tener tanta gente alrededor y sentirse solo es muy paradójico, pero a la vez muy común. No me malinterpretes, tengo la fortuna de tener siempre alguien al lado en quién contar, pero en la tristeza y en la depresión no hay forma de no sentirse aislado del mundo, de ese mundo repleto de gente contenta que viene y va y no se detiene a ver cómo se encuentra el que está caído, el que llora, el que no puede. A veces pareciera que no hay lugar para sentirse infeliz, que es obligatorio encarar con una sonrisa falsa la vida, que no hay tiempo para dejarse caer. 
¿Nunca te pusiste a pensar en cuántas sonrisas fingidas nos cruzaremos por día?  ¿O por qué nos sorprende y altera ver una persona llorando en algún transporte público?
Bueno, tengo que confesarte que en el día de la fecha fui uno de esos, no pude controlarlo. Como decía Lacan, la angustia es la única emoción que no engaña, y hoy no tengo fuerzas para engañar a la vida poniendo "buena cara".

Hoy desaprobé mi primer final oral de la carrera. Así como entré, no supe cómo responder y tuve que irme, sin más chances, sin nada. Desaprobado. Otro FRACASO más. Esa fue la gota que rebalsó el vaso, y literalmente, el vaso se volcó en lágrimas de decepción de mí misma. Pero no me avergüenza llorar, es una emoción más.

Para que entiendas, tengo que contarte que vengo con un bajón anímico hace un tiempito, tiene que ver solo conmigo, mis fracasos, mi falta de voluntad, el sentirme una mediocre más con una vida rutinaria, sin una actividad interesante ni un algo en que me destaque. Me auto-decepciono seguido. No me siento especial para nada.
Vos sabes que mi autoestima se deterioró hace unos años y nunca volví a ser la misma, eso no ayuda demasiado. Siento que me encuentro constantemente en un círculo vicioso, no tengo fuerza de voluntad porque tengo la seguridad de que voy a fracasar; termino esforzándome a medias y claro, fracasando. Eso debilita aun más el amor propio, y más cuesta volver a intentarlo, poner lo mejor de uno y vuelve la rueda del pesimismo a girar...
No estoy en mi mejor momento, no estoy al %100 ni de casualidad. Y no creas que no estoy intentando cambiar, estoy con ganas de hacer muchas cosas, de emprender pequeños proyectos que me ayuden a levantar el ánimo, a ponerle ganas a la vida. Se que puedo dar mucho más de mí y eso es positivo. 
Veremos cuántos de esos proyectos se pueden emprender, cuántas de esas cosas voy a poder realizar. Pero te prometo que no me voy a quedar quieta, voy a empujar y voy a salir. Como dice la canción: y no dejaste de empujar, tal vez porque quieto se siente peor.

Cuando decaigo tal vez es bueno sentirme así, tan sola, funciona para escucharme mejor. Gracias por seguir siendo mi mejor método de catarsis. Ojalá todo esto cambie y no precise volver a vos, esas serían buenas noticias.

8 de junio de 2014



Malgastamos tanto tiempo corriendo cosas que creemos precisar

mientras el alma solo grita que la abracen un poco más

[Solo un abrazo] 

8 de enero de 2014

¡Cómo me gusta la noche!

Hoy desperté pensando en mi vida, en mi pasado, pero no en mi pasado doloroso, sino en el monótono, ese que si pudiera volver el tiempo atrás, lo cambiaría, lo disfrutaría más. A veces siento que no tuve adolescencia, o que la tuve, pero que la presencié desde otro lado. Pienso bastante en muchas de las cosas que la mayoría realizaba a esa edad y que yo no hacía, (pero moría por vivirlas). Quizás fue por mi entorno, quizás por mis padres, o quizás ese mundo no estaba hecho para mí. No conozco lo que es salir todos los fines de semana, estar esperando toda la semana a que llegue el viernes y poder salir a bailar con tu grupo de amigos/as; no viví lo que es el “no tengo qué ponerme“ típico, o eso de embriagarse cada finde y sufrirlo al otro día, pero no arrepentirse de eso. No conozco eso de tener mil conocidos y amigos, ni de festejar un cumpleaños haciendo la previa en la casa (esa tan famosa previa de la que hablan siempre) y después salir a bailar no importa dónde. No conozco esa sensación de tener siempre ganas de salir y tener con quién hacerlo siempre (y con qué, obviamente). No conozco lo que es esa diversión de adolescente, que casi siempre me tocó vivir de afuera. Y digo casi siempre porque a veces pude y puedo hacer esas cosas, pero siento que ya no puedo disfrutarlas como podría haberlo hecho en esos tiempos, me siento más grande y madura ahora, y lamentablemente siento que soy aburrida. Sí, así me siento. Mi mundo fue otro, mi pieza, mi guitarra, los libros, escribir. Mientras la mayoría salía, yo maldecía esa pregunta de mierda que me hacían “¿haces algo hoy a la noche?“ y que casi nunca podía contestar. Me daba vergüenza. Yo no salía, yo leía o me refugiaba en la música. Pero eso último es de lo único que no me arrepiento, de poder decir que tengo más recitales encima que noches que salí a bailar, porque ESAS fueron mis mejores noches. Ahora soy así, aburrida, solitaria y monótona. Y ya no puedo cambiar, me acostumbré a ser de esta maldita forma, y me duele (y me da un poco de envidia) ver como algunos pibes pasan por esa etapa ahora. Si pudiese volver el tiempo atrás, tal vez lo haría. Pero “mañana es mejor“ dicen. ¿no?

7 de septiembre de 2013

Luna Herida

Ojala me regalen una autoestima nueva algún día, ojala pueda sacarme todo esto de encima. Me acostumbré a sufrir, y no caigo en que todo lo que tengo hoy es lo que me falto ayer, y lo que más anhelo para mañana. Entonces ¿Por qué lo arruino?
“Nunca vas a ser lo mejor” “nunca vas a ser única” resuena en mi cabeza a menudo ¿Por qué esos miedos siempre estorbando? Y yo les doy lugar. ¿Cuánto cuesta convencerme de ser alguien para alguien? ¿Cómo terminar con esta forra costumbre de sentirme nadie hasta para mí misma?
¿Cómo dejé que me hicieran esto? ¿Por qué duele tanto?
¿Cómo no sentir que canso a las personas, si yo misma me cansé de mí? No quiero arruinarme más, no quiero arruinar a nadie más, no quiero que esta pesadilla se vuelva realidad.
¿Qué hago con todo esto? ¿Cómo me dejo ayudar?

Solo el amor me sostendrá. ¿Me sostenes?




“El dolor lento se marchó, el amor todo lo curó.
 Cuando sea el tiempo me iré con vos

25 de agosto de 2013

De nada vale recordar lo que fuera algún día, 
de nada vale llorar las horas perdidas..



Es por tanto extrañar que no cierra mi herida

11 de julio de 2013

Y los demonios de tu mente
hoy van a decidir
si te siguen la batalla
sin dejarte dormir

O se rinden
llevándose al


 dolor   .


(no cargues más con esa pena)